Creo que cualquier traductor independiente o dueño de empresa de traducción estaría de acuerdo si dijera que, en algún momento, al pensar a quién dirigir nuestros servicios, todos hemos supuesto que prácticamente cualquier persona o empresa podría ser nuestro cliente. Lo malo de esto es que apuntar a cualquier persona o empresa es casi lo mismo que no apuntar a nadie, por lo que, en definitiva, terminamos sin ningún objetivo.

Cuando el producto o servicio que ofrecemos es particularmente útil para un grupo específico de personas, se dice que ese grupo es nuestro “nicho”. Desde ya, toda estrategia de nichos tiene sus ventajas y desventajas (como cualquier otra, naturalmente). Ésta no es una publicación sobre estrategias comerciales y de marketing. Sin embargo, en pocas palabras podemos decir que la implementación de una estrategia de nicho reduce en cierta forma la competencia, ya que adquirimos conocimientos especializados que no muchos proveedores poseen y, por esa experiencia, podremos ofrecer nuestros productos y servicios a un precio más alto. Lógicamente, la principal desventaja es el menor segmento de mercado con el que contaremos. Nuestro “target” es un grupo de personas generalmente mucho menor.

¿Quién es nuestro cliente?

En The TR Company, hemos optado por limitar nuestro enfoque a los sectores en los que tenemos EXPERIENCIA REAL, y lo decimos muy en serio, no es sólo una frase hecha. Al haber trabajado durante muchos años con empresas de un mismo sector (jurídico, petróleo y gas, electricidad, minería y telecomunicaciones), hemos adquirido una experiencia sólida y concreta que nos permite prestar nuestros servicios de una forma totalmente diferente al resto.

Nos sentimos orgullosos de trabajar con los estudios jurídicos y las consultoras más exigentes de Argentina y los Estados Unidos de América.